El producto

Carne de ternera y añojo, al gusto del consumidor.

Es la carne que se ha comido toda la vida con las características en cuanto a gusto y sabor que el comprador espera encontrar.

La identificación de esta carne podrá realizarla el consumidor observando las características que se citan a continuación.

En carne fresca

Aspecto ligeramente húmedo. Color rojo/rosado vivo, no oscuro. Textura firme, no blanda ni gomosa.

La grasa juega un papel importante en este apartado, ya que es la responsable de la jugosidad y del sabor. Con infiltración de grasa en el interior del músculo y con depósitos grasos intramusculares.

Además de las cualidades otorgadas anteriormente a la grasa, esta contribuye a la firmeza de la carne, por lo tanto la grasa ejerce una importante influencia en la venta. Ayuda a que los cortes expuestos a la venta, tales como filetes y chuletas, mantengan un grosor uniforme y una forma característica durante su manipulación y almacenamiento.

En carne cocinada

Jugosa al masticar. Durante la fritura, no salen los líquidos internos (no cuecen). Tras el proceso de cocinado, con el procedimiento adecuado, se obtiene una carne jugosa.

Carne Sierra de Guadarrama

El género que se ofrece es: terneras de entre 180 y 250 kg y añojos de entre 280 y 350 kg.

De edad correspondiente entre 11 y 17 meses, todos ellos de tipo E, U, R y grado de engrasamiento 2 y 4, según clasificación Europea.
La comercialización de la carne de la Sierra de Guadarrama se realiza en Madrid, aproximadamente
al 50% en Madrid capital y 50% en la Sierra Madrileña. Se comercializa indistintamente en carnicerías, como en supermercados o grandes superficies.

Vaca avileña, charolesa y limusina.